Dios sabe que se oculta en aquel corazón débil y borracho,
adivino que usted besó a las muchachas y las hizo gritar,
aquellas reinas difíciles afrontadas de desventura.
Dios sabe que oculta en aquellos ojos débiles y hundidos,
aquellas reinas difíciles afrontadas de desventura.
Dios sabe que oculta en aquellos ojos débiles y hundidos,
una multitud ardiente de ángeles débiles,
dando amor y no recuperando nada.
dando amor y no recuperando nada.